PROGRAMA

PONENTES MAGISTRALES

Dra. BLANCA ESTELA BUITRÓN SÁNCHEZ

Instituto de Geología

Departamento de Paleontología

Universidad Nacional Autónoma de México 

Ciudad de México – México. 

Doctora en ciencias desde 1964. En sus más de 50 años de vida profesional ha esudiado a los invertebrados fósiles, principalmente gasterópodos y equinodermos (holoturias, equinoides y crinoides) del Paleozoico y Mesozoico de México. Su investigación está enfocada en estratigrafía, paleoecología y paleogeografía de diversas localidades de interés para México, con el objetivo de contribuir al conocimiento de la evolución geológica de este país y su aplicación en la investigación de recursos no renovables. Debido a su gran contribución pertenece al Sistema Nacional de Invetsigadores Nivel III, y es autora de más de 100 artículos científicos y siete libros y capítulos en libros, fruto de más de 200 expediciones a diferentes regiones de México (Zacatecas, Puebla, entre otras). Ha sido responsable de 17 proyectos de investigación, ha presentado 128 trabajos en eventos nacionales y extranjeros y ha ofrecido 210 conferencias de divulgación y difusión de la ciencia. Ha contribuido a la formación de recursos humanos dirigiendo un total de 71 tesis de licenciatura y posgrado, además ha participado como sinodal en 248 exámenes de grado. La Dra. ha recibido múltiples distinciones y reconocimientos a lo largo de su vida por la ardua labor en fósiles de México. Pertenece a  la  Red  Iberoamericana  de  Investigación  de Equinodermos.     


Dr. THOMAS EBERT

Courtesy Professor

Department of Integrative Biology

Oregon State University

Oregon – USA

I was born in 1938. My older brother and I grew up in the northern Midwest in Merrill, a small town of about 9,000 in northern Wisconsin. It is an area of rivers and lakes, features left over from the last ice age. My mom was the well-educated member of the family; she had finished 8th grade in a one-room schoolhouse. My dad had been taken out of school during 5th grade and put to work with money sent back to his parents. This was the Old Way. Grandparents and great Grandparents were German immigrants so my parents were bilingual but because my brother and I were little kids during World War II, parents didn’t teach us German.

 

After high school I went off to the University of Wisconsin at Madison and was a zoology major. As a student I worked in the Audio-Visual Department of the university but ran out of money after two years and went back to Merrill to work night-shift in a factory. Once I could afford it, I went back to Madison, got married, and finished my degree in 1961.

 

I wanted to see an ocean and applied very late to three schools: U. Georgia, U. Oregon, and U. Washington. I was accepted at all three but U. Oregon accepted me first and so that is where we went by train and two suit cases. We didn’t have very much money and I didn’t have an assistantship so I got a job in the Audio-Visual Department of U. Oregon, did yard work, and picked nuts. Kay got a job doing survey data coding in the Sociology Department. And then I had a very luck break: a grad student in the Biology Department decided that she didn’t like Oregon and moved back to the Midwest so after just a couple of weeks I got an assistantship to teach an introductory biology lab. Life improved and the following June we were able to buy a car from another student.

 

My intention was to get a MS degree and then move back to the Midwest to some university and work with fish but during the first year in the intro biology lab I noticed that a broken sea urchin spine had lines just like a fish scale. In the fall of my second year I needed a couple of credits and so asked a faculty member, Peter Frank, if I could try to age sea urchins by counting lines in spines. He said «Oh, sure» and so I started to look at spines. They turned out to be more interesting than I had expected and the following summer I had an assistantship helping to teach algology at the U Oregon field station on the coast. I started to look more at sea urchins at Sunset Bay and so it started to look as though it might be possible to turn all of this into a PhD. Soon we had two little kids and it was clear that I could get a degree much faster by staying in Oregon.

 

I finished my PhD in 1966 and taught for a year at U Oregon and then was offered a job at U Hawaii in the Zoology Department. And so off we went. Hawaii is a great place to do marine research. I liked the school, my colleagues, and students but there was a major problem: cost of living vs. salary. Our standard of living was higher back in Oregon. It took a year to figure out that we could not live in Hawaii and a second year to find another job. I had a friend in the Biology Department at San Diego State and so was given an interview and an offer and so in the summer of 1969 we moved back to the Mainland. I stayed at San Diego State for 30 years, taught various things, and worked at learning the methods of studying life-histories. The nice aspect of studying life-histories is that it is possible to study just about any organism. I’ve worked with other echinoderms in various places, lobsters at Enewetak Atoll, and snails and mussels in Prince William Sound as part of a follow-up after the Exxon Valdez oil spill. I’ve also worked with plants including tundra shrubs on the North Slope of Alaska, desert shrubs in the northern end of the Sonoran Desert in southern California, and an endangered plant in the mountains east of San Diego. I retired in 1999 and we moved back to Oregon where I now am a Courtesy Professor in the Department of Integrative Biology. We live on the west side of the Coast Range along a stream.


Dr. JORGE I. SONNENHOLZNER VARAS

Facultad de Ciencias Veterinarias, 

Escuela de Acuicultura y Pesquerías

Universidad Técnica de Manabí 

Manabí – Ecuador. 

En sus 24 años de vida profesional ha trabajado en prestigiosas instituciones del Ecuador, como el Instituto Nacional de Pesca, la Fundación Ecociencia, la Fundación Charles Darwin, la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, la ex Secretaría Técnica del Mar, la Escuela Superior Politécnica del Litoral, y actualmente en la Universidad Técnica de Manabí. Ha participado activamente en varios estudios de relevancia nacional e internacional, tanto en la costa continental e insular ecuatoriana, entre los que se destacan: el “Estudio multidisciplinario del estuario interior y exterior del Golfo de Guayaquil”, el “Inventario y caracterización de los humedales marinos costeros del Ecuador para RAMSAR”, “REDD+ y carbono azul en Ecuador”, el “Desarrollo de protocolos para producción acuícola de equinodermos (pepinos y erizos de mar) de importancia comercial para repoblación en áreas marinas protegidas del Ecuador”, entre otros. Es investigador acreditado de la Senescyt-Ecuador, ejerce la docencia en la Escuela de Acuicultura y Pesquería, Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Técnica de Manabí y pertenece a  la  Red  Iberoamericana  de  Investigación  de Equinodermos. Tiene publicaciones en revistas y capítulos de libros indexados (Ecology, Marine Ecology Progress Series, Journal Applied of Phycology, Bulletin of Marine Science, Regional Studies in Marine Science, Caribbean Journal of Science, Aquaculture, entre otras) y ha dirigido tesis de grado. Obtuvo los grados de Maestro en Ciencias en Ecología Marina y de Doctor en Oceanografía Costera  del Centro de Investigación y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) y de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) en Baja California, México.


Dr. JUAN JOSÉ ALVARADO

Escuela de Biología

Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología

Universidad de Costa Rica

San Pedro – Costa Rica

Desde que tengo memoria el mar es mi casa, y a pesar de vivir en el centro de un país tan pequeño como Costa Rica, el mar nunca me ha faltado, siéndole muy fiel al nombre de mi patria. Desde la primaria siempre quise ser biólogo marino, y todo lo que hecho en mi vida ha sido para ser muy feliz a mi niño interno.

 

Estudié Biología en la Universidad de Costa Rica (UCR) donde tuve contacto con excelentes profesores que me transmitieron su pasión por el mar, y sobre todo por los arrecifes coralinos. Esta pasión se transformó en mi motor para hacer de mi estudio mi pasatiempo favorito. Realicé en la UCR mi Licenciatura con énfasis en Recursos Acuáticos describiendo los arrecifes coralinos del Parque Nacional Marino Ballena y al ver las amenazas a los que estaban expuestos decidí continuar con mi maestría para buscar entender mejor los procesos asociados a ella.

 

Luego de graduarme empecé a trabajar en el programa marino de The Nature Conservancy para desarrollar políticas y estudios que ayudaran a visualizar las necesidades de conservación e investigación en la parte marina en Costa Rica.

 

Entre estos fue surgiendo la espinita de trabajar con equinodermos con la suerte de toparme en el camino a otros colegas con la misma espina bajo la piel. De esta picazón nacen 4 volúmenes de la Revista de Biología Tropical, un libro editado por Springer y 3 congresos Latinoamericanos. Pero sin duda, nace una red de amigos que colaboran para difundir ciencia y la pasión por unos extraordinarios animales.

 

Posteriormente, tuve la grandiosa oportunidad de mudarme al Mar de Cortés, el acuario marino más grande del mundo, y realizar mis estudios de doctorado. Finalmente, aquí tuve la oportunidad de mezclar mis dos grandes pasiones: estudiar arrecifes de coral y equinodermos. Tuve la suerte de contar con un excelente comité que me guío a entender el papel que puede tener un pequeño erizo de mar en toda una dinámica de balances de carbonatos y salud arrecifal.

 

Luego de finalizada esta etapa, regresé a mi alma mater para formar parte del cuerpo docente y de investigación, y ver como podría transmitir esa pasión y conocimiento transferido por tantas personas por tanto tiempo. Esto me ha permitido ampliar la gama de proyectos y líneas de investigación y sobre todo satisfacer la curiosidad de niño.